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André Kertész
b. 1894, Budapest, Hungary; d. 1985, New York
Underwater Swimmer, Esztergom, 1917
Gelatin silver print
Collection Pérez Art Museum Miami, promised gift of Charles Cowles

This picture was taken in the city of Esztergom, north of Budapest, where André Kertész was sent to recuperate after an injury incurred on the front lines during World War I. It is among his best-known pictures, capturing a semi-nude swimmer, Kertész’s brother Jeno, as he moves underwater. It emphasizes the distortions and textures produced by water and light and the submersion of the well-muscled body, turning a routine scene into something almost abstract.

This work is emblematic of Kertész’s so-called “Hungarian period,” in which he developed his voice as an innovative, modernist photographer while eschewing any particular signature style. He would return to this play with perception in a surrealist body of work in the 1930s, aptly titled Distortions. Kertész continued to take photographs throughout his life, in Paris and then in New York, never ceasing to experiment with diverse subject matter and formats. Across 70 years, he created a truly striking visual record of the world.

André Kertész

n. 1894, Budapest, Hungría; f. 1985, Nueva York

Underwater Swimmer, Esztergom, Hungary (Nadador subacuático, Esztergom, Hungría), 1917

Impresión en gelatina de plata

Colección del Pérez Art Museum Miami, donación prometida de Charles Cowles

Esta foto fue tomada en la ciudad de Esztergom, al norte de Budapest, donde André Kertész fue enviado para recuperarse después de una herida sufrida en combate durante la Primera Guerra Mundial. Esta es una de sus mejores fotos y capta a un nadador semidesnudo llamado Jeno, hermano de Kertész, mientras se mueve bajo el agua. La imagen hace énfasis a las distorsiones y texturas que producen el agua y la luz y la inmersión del cuerpo musculoso, convirtiendo una escena rutinaria en algo casi abstracto.

Esta obra es emblemática del llamado “periodo húngaro” de Kertész, durante el cual él desarrolló su voz como un fotógrafo innovador y moderno al mismo tiempo que evitaba verse limitado por un estilo demasiado particular y reconocible. En la década del 30, él regresaría a este juego de percepción en un cuerpo de obras surrealistas, que llevan el acertado título de Distortions (Distorsiones). Kertész continuó tomando fotos durante toda su vida, en París y luego en Nueva York, y nunca cesó su experimentación con diferentes asuntos y formatos. A lo largo de 70 años, él creó un registro visual del mundo verdaderamente deslumbrante.